
-El presidente del Patronato del Cuerpo de Bomberos comentó que pueden provocar quemaduras al explotar
Alfredo Pacheco / Bitácora Sur
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- El uso de globos metálicos inflados con helio, populares durante la temporada de Reyes Magos, representa un serio riesgo para niñas y niños, además de incrementar la posibilidad de incendios cuando se trata de globos de cantoya que caen encendidos en áreas con vegetación seca. Así lo advirtió el arquitecto Rodulfo Gálvez Gómez, presidente del Patronato del Heroico Cuerpo de Bomberos de Tuxtla Gutiérrez y presidente de la Junta Nacional de Bomberos.
Explicó que, en años anteriores, se han registrado incidentes en los que globos metálicos se incendian o explotan, provocando quemaduras y lesiones en menores que los manipulan.
“En segundos los globos arden y el material caliente puede adherirse a la piel, causando daños. Por eso recomendamos a los padres de familia no comprarlos”, enfatizó.
Gálvez Gómez también alertó sobre el uso de globos de cantoya, los cuales funcionan con una vela que, al elevarse, puede caer encendida en pastizales secos o techos de palma y generar incendios que ponen en riesgo viviendas y a las personas.
Recordó que los incendios de pastizales se presentan desde el mes de noviembre y la situación se vuelve crítica entre enero y mayo, debido a las condiciones de sequía y viento.
En estas situaciones, además del fuego, el humo representa una amenaza para la salud, sobre todo de niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios.
“Cuando hay incendios cercanos a viviendas, debemos evacuar primero a los menores porque el humo puede causar intoxicaciones”, señaló.
Aunque el uso de estos artefactos ha disminuido, el presidente del Patronato de Bomberos hizo un llamado a la población a no retomar estas prácticas durante las celebraciones, pues además de los riesgos de quemaduras e intoxicaciones, pueden derivar en incendios de grandes proporciones.
Para finalizar, invitó a la ciudadanía a extremar precauciones en esta temporada y atender las recomendaciones de las autoridades para evitar poner en peligro a la población infantil y a las comunidades cercanas a zonas con vegetación seca.











