-Advierte que hay una falta de voluntad para garantizar salud y bienestar de las mujeres de Chiapas

Luis Vallejo/Bitácora Sur

La Iglesia católica advirtió que hay preocupación creciente por los matrimonios y embarazos en adolescentes, particularmente en comunidades indígenas de la región Altos de Chiapas.

Lo anterior lo comentó en entrevista el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor José Francisco González González, tras al reciente caso de una menor que dio a luz en San Cristóbal de Las Casas, el cual reavivó el debate sobre los matrimonios arreglados y las uniones tempranas entre adolescentes.

González González reconoció que, aunque en algunas comunidades persisten prácticas culturales internas, el matrimonio y la maternidad implican responsabilidades que requieren una madurez integral.

Asimismo, señaló que las leyes han establecido límites de edad precisamente para proteger a niñas y adolescentes, ya que no cuentan con el desarrollo físico, emocional y social necesario para enfrentar la crianza y educación de los hijos.

Agregó que los embarazos a edades tan tempranas conllevan riesgos médicos, complicaciones durante el parto y el posparto, además de dificultades para garantizar la alimentación, educación y desarrollo adecuado de los menores. Añadió que, de continuar estas prácticas, muchas adolescentes llegan a la adultez joven con varios hijos, en un contexto de pobreza y precariedad que dificulta su bienestar y el de sus familias.

Monseñor subrayó la necesidad de fortalecer una educación integral en la sexualidad y la afectividad, al considerar que las estrategias centradas únicamente en anticonceptivos o en la reducción de estadísticas no atienden el problema de fondo. Criticó que, a su juicio, la educación oficial se ha vuelto excesivamente erotizante desde edades tempranas, lo que genera consecuencias sociales visibles.

En ese sentido, dijo que se percibe una falta de voluntad por parte del Estado para garantizar el acceso efectivo a servicios de salud, seguridad y bienestar para las mujeres.

“El Estado nos ha prometido que va a haber medicinas gratuitas y universales, hospitales de un nivel de gran categoría; y pues eso lo seguimos esperando, seguimos siendo un pueblo enfermo, enfermizo y muriente porque no hay. No hay todavía las condiciones de sanidad. Y ciertamente el gobierno gasta un presupuesto anual para salud, pero vemos la preocupación que cada año lo va reduciendo”, sostuvo.

 

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