-Especialista señala que hay avances en la inclusión a nivel escolar, pero no en la vida adulta de quienes tienen esta condición.

Karla García/Bitácora Sur

En la capital chiapaneca se observan avances en la aceptación e inclusión de personas con síndrome de Down, particularmente en espacios escolares, laborales y públicos donde cada vez es más común su presencia sin que enfrenten agresiones o burlas directas; sin embargo, aún persisten barreras de exclusión, sobre todo cuando llegan a la edad adulta.

Así lo señaló Gregorio Camacho, especialista en psicología y miembro de la Fundación de “Cuenta Conmigo” Fundación Down Chiapas; en el marco de las actividades conmemorativas por el Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra el 21 de marzo.

Gregorio Camacho, especialista en psicología y miembro de la Fundación de “Cuenta Conmigo” Fundación Down Chiapas/ Foto: Alfredo Pacheco

El especialista explicó que el síndrome de Down es una condición genética asociada a una alteración en el cromosoma 21, que puede implicar algunas limitaciones en el desarrollo físico y neurológico, pero que no impide que las personas desarrollen capacidades y participen activamente en la sociedad.

En ese sentido, destacó que en la capital chiapaneca se ha avanzado en la visibilización y en la apertura de espacios para niñas, niños, jóvenes y adultos con esta condición.

“Tuxtla parece ser un lugar que está tomando conciencia y visibilizando el síndrome de Down. Los chicos pueden estar en espacios escolares y públicos sin recibir agresiones o burlas directas”, expresó.

Añadió que actualmente existen iniciativas y proyectos que han abierto oportunidades laborales para personas con esta condición, impulsando su inclusión y participación en distintos ámbitos.

No obstante, advirtió que la discriminación sigue presente, especialmente cuando las personas con síndrome de Down alcanzan la edad adulta, ya que en muchos casos se les excluye por prejuicios relacionados con su apariencia física o por la creencia errónea de que no tienen capacidades para desempeñar un trabajo.

“Muchas veces la persona recibe un rechazo desde el fenotipo y se piensa que no tiene capacidades físicas ni mentales para ejercer un empleo. Ese es uno de los mayores errores”, indicó.

Camacho subrayó que existen ejemplos de personas con síndrome de Down que han logrado desarrollarse profesionalmente, participar en conferencias e incluso incidir en la construcción de políticas públicas, lo que demuestra el potencial que pueden alcanzar cuando cuentan con apoyo familiar, estimulación temprana y acceso a la educación.

El psicólogo también llamó a las familias a evitar el aislamiento de sus hijos, ya que mantenerlos únicamente en casa limita su desarrollo social y sus habilidades de interacción.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Síndrome de Down, el próximo 21 de marzo se realizará una marcha en Tuxtla Gutiérrez, con el objetivo de visibilizar esta condición y promover una mayor inclusión de las personas que viven con ella en todos los ámbitos de la sociedad.

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