AGENCIAS
La entrada irregular de personas por la zona de la aduana del Tarajal en Ceuta (tierras españolas en la orilla africana del estrecho de Gibraltar), se reactivó durante las primeras horas de esta tarde y miles de ciudadanos procedentes de Marruecos están entrando en la ciudad autónoma, después de bordear el espigón (estructura artificial que se adentra desde la costa hacia el mar) marroquí.
De acuerdo con fuentes policiales, después de la intensidad de entradas alrededor de las 12:30 horas tiempo local, parecía que la situación se había reducido en cuanto a accesos ilegales para las siguientes horas. Sin embargo, a partir de las 15:30 h nuevamente miles de personas comenzaron a entrar a la ciudad.
Los agentes de la Guardia Civil han cortado los accesos a la frontera y están redirigiendo a los marroquíes hacia un lado de la carretera, con la intención de no obstaculizar el tránsito de personas y vehículos que pretenden cruzar la aduana.
La capacidad de acogida se encuentra desbordada
Periodistas de la agencia EFE advierten que muchas mujeres y niños pequeños están cruzando la aduana, para posteriormente deambular por las calles del centro de la ciudad, teniendo en cuenta que los alrededores del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se encuentran totalmente colapsados. Ninguna autoridad se ha pronunciado sobre el número de personas que pudieron entrar.
Dichas se suman a las miles de entradas que se dieron nadando en los últimos días. Según el gobierno ceutí, han accedido a la ciudad entre mil 500 y dos mil personas en diez días, lo que ha sobrepasado las medidas de atención y acogida de la ciudad.
Ceuta declara una “absoluta emergencia humanitaria”
El presidente autonómico de Ceuta, Jesús Vivas, calificó este jueves la situación de una “absoluta emergencia humanitaria y social”, y reclamó que el Ejecutivo active la “emergencia nacional” y un “mando único” al Estado para hacer frente a la situación.
El Ministerio del Interior respondió que no es posible declarar la emergencia de interés nacional por dicho motivo, pues tal figura no está contemplada para las crisis migratorias, sino para ciertos riesgos naturales y tecnológicos como inundaciones, terremotos o incendios forestales.
Aún así, aseguró que trabaja con más recursos y efectivos para garantizar tanto la seguridad y el control migratorio como la atención humanitaria necesaria, con el fin de “que no se ponga en peligro ninguna vida humana en el mar”.
Está previsto que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viaje mañana a Ceuta ante la crisis migratoria que afecta a la ciudad autónoma.












