viernes, agosto 14, 2026
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Mujeres de Cintalapa piden seguridad ante amenaza de desalojo en la zona de Chimalapas

Advierten que familias del ejido Gustavo Díaz Ordaz viven con temor y suspendieron sus labores agrícolas por el conflicto territorial con habitantes de San Miguel Chimalapas, Oaxaca.

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Karla García / Bitácora Sur

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- Mujeres del ejido Gustavo Díaz Ordaz, municipio de Cintalapa, pidieron la intervención urgente de las autoridades ante el temor de un posible desalojo de sus tierras, luego de que habitantes de San Miguel Chimalapas, Oaxaca, les advirtieran que deberán abandonar la zona o incorporarse como comuneras de esa entidad.

María del Rocío del Pino Flores y Sandy Guadalupe Díaz Pérez, representantes del Grupo de Mujeres Unidas de Gustavo Díaz Ordaz, señalaron que el conflicto se agravó el pasado 4 de agosto, cuando un grupo de personas provenientes de San Miguel Chimalapas llegó al ejido para entregar un documento con un plazo de 30 días.

De acuerdo con las representantes, el mensaje fue que los habitantes de la comunidad deberán integrarse como comuneros de Oaxaca o dejar las tierras que ocupan. Afirmaron que algunas de las personas que acudieron portaban machetes y armas de fuego, situación que provocó temor entre las familias, aunque no se registró un enfrentamiento.
“Queremos pedirle al gobierno que le dé una solución ya. Ya no queremos vivir con esta tensión, con este miedo y esta incertidumbre”, expresó Del Pino Flores.

Las mujeres rechazaron la posibilidad de convertirse en comuneras de Oaxaca, debido a que las tierras representan su principal fuente de sustento. Explicaron que las familias de Gustavo Díaz Ordaz dependen principalmente de las actividades agrícolas y que, ante el riesgo de ser desalojadas, decidieron suspender sus labores en el campo.

El temor, señalaron, también ha afectado los cultivos de maíz, pues aunque las parcelas se encuentran en una etapa que requiere fertilización y cuidados, los campesinos prefieren no ingresar a sus terrenos ante la posibilidad de que ocurra algún enfrentamiento.
“Somos gente de campo, trabajamos la tierra. Si nos quitan nuestras tierras, no sabemos de qué vamos a vivir. Desde la amenaza de desalojo dejamos de trabajar las tierras”, relató una de las representantes.

Un conflicto que no ha terminado

El problema forma parte del histórico conflicto territorial entre Chiapas y Oaxaca por la región de Los Chimalapas.

El 11 de noviembre de 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió la controversia territorial y determinó que alrededor de 160 mil hectáreas en disputa correspondían a Oaxaca, además de ordenar la definición de la frontera interestatal con base en referencias naturales.

Sin embargo, las representantes del ejido señalaron que la situación en la zona no quedó resuelta para las comunidades chiapanecas, debido a la existencia de derechos ejidales que, según expusieron, continúan vigentes.

La problemática llevó al Congreso de Chiapas a crear, en febrero de 2022, una Comisión Especial para atender el conflicto de Chimalapas, con el objetivo de buscar una solución que otorgara certeza jurídica y condiciones de paz en la región.

A más de cuatro años de esa decisión, las habitantes de Gustavo Díaz Ordaz consideraron que las autoridades no han generado una solución definitiva para las familias que permanecen en la zona.

A la disputa territorial se suman, señalaron, diversas carencias en la comunidad, entre ellas problemas en el suministro de agua potable, malas condiciones de la carretera, una clínica que permanece cerrada y escuelas abandonadas.

Piden reforzar la seguridad
Ante el plazo establecido para el próximo 30 de agosto, las mujeres solicitaron reforzar la presencia de elementos de seguridad en Gustavo Díaz Ordaz para proteger a las familias mientras las autoridades buscan una salida al conflicto.

Indicaron que actualmente existe una presencia aproximada de 20 policías y 20 militares en la zona, cantidad que consideran insuficiente ante el temor de un posible desalojo.
“Queremos seguridad para nuestras familias. Que refuercen la base militar que está ahí y que también aumenten el número de policías, porque no sabemos qué va a pasar cuando se cumplan los 30 días”, señalaron.

El Grupo de Mujeres Unidas informó que entre 50 y 60 mujeres de la comunidad se han organizado para exigir atención al conflicto. Como parte de sus acciones, prevén enviar una comisión de cuatro representantes a la Ciudad de México para solicitar la intervención de autoridades federales.

“Las mujeres somos las que estamos en casa, las que llevamos todo el susto, las que no dormimos y las que nos preocupamos por nuestros hijos, por nuestros familiares de la tercera edad que están enfermos. Ahora nos unimos y vamos a demostrar que también podemos luchar”, expresó Del Pino Flores.

Después de ofrecer una conferencia ante medios de comunicación en Tuxtla Gutiérrez, las representantes acudieron a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos para exponer la situación y solicitar acompañamiento.

El conflicto de Los Chimalapas se extiende por una región de gran riqueza ambiental entre Oaxaca y Chiapas y tiene antecedentes que se remontan varias décadas. Pese a los distintos procesos jurídicos y políticos impulsados para resolver la disputa territorial, las mujeres de Gustavo Díaz Ordaz sostienen que el problema continúa afectando directamente a las familias que viven y trabajan en la zona.

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