Alfredo Pacheco/ Bitácora Sur
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- Como parte de las festividades en honor a San Roque, considerado patrono de los perros y las mascotas, el emblemático barrio San Roque de la capital chiapaneca, recibió el pasado jueves a decenas de familias que acudieron con sus animales de compañía para participar en la tradicional bendición.
Como cada 13 de agosto, el atrio de la parroquia de San Roque se convierte en punto de encuentro para quienes desean encomendar a sus mascotas al santo patrono. Perros, gatos y otras especies llegaron acompañados de sus propietarios, mientras algunas personas llevaron fotografías de animales que ya fallecieron.
La tradición tiene su origen en la historia de San Roque, quien nació en Montpellier, Francia, alrededor del año 1300. Tras quedar huérfano, vendió sus bienes y repartió la herencia entre los pobres para dedicarse a la peregrinación y al servicio de los enfermos.
Durante su viaje a Italia, atendió a personas afectadas por la peste hasta contagiarse de la enfermedad. Para evitar propagarla, se retiró a un bosque, donde, según la tradición, un perro lo encontró y comenzó a llevarle alimento y a lamer sus heridas hasta ayudarlo a recuperarse.
El relato convirtió al perro en uno de los símbolos principales de San Roque, quien suele aparecer representado con un can a sus pies. La Iglesia católica lo reconoce como patrono de los perros, peregrinos, enfermos y personas afectadas por epidemias.
En Tuxtla Gutiérrez, esta devoción se ha mantenido una expresión particular cada año, cuando familias del barrio y de otros puntos de la ciudad acuden a la parroquia para agradecer por la compañía de sus mascotas y pedir por su bienestar.












