[REDACCIÓN]
Ante la crisis de desapariciones que atraviesa México, el Diálogo Nacional por la Paz hizo un llamado a las iglesias de todo el país para abrir sus espacios a las familias buscadoras y acompañarlas en sus exigencias de verdad, justicia y reparación.
A través de un oficio divulgado este 23 de agosto en la Ciudad de México, la iniciativa, integrada por diversos actores sociales y religiosos, convocó a las y los líderes religiosos a colocar a las víctimas de la violencia en el centro de sus acciones y convertir los templos en espacios de escucha, solidaridad y esperanza.
El llamado se realiza en el marco del 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, fecha en la que se busca visibilizar la situación de las personas cuyo paradero se desconoce y el impacto que esta problemática tiene sobre sus familias.
El documento plantea cuatro acciones para las comunidades religiosas. La primera consiste en recibir a las familias buscadoras durante las celebraciones religiosas semanales, con el propósito de que encuentren espacios de consuelo y escucha empática frente al dolor que enfrentan.
También solicita facilitar las condiciones para que las familias puedan colocar Buzones de Paz dentro de las instalaciones de las iglesias, como una forma de enviar mensajes de esperanza y cercanía a quienes participan en las labores de búsqueda.
Otra de las propuestas es permitir que durante las oraciones e invocaciones religiosas se utilice de manera explícita la categoría de personas desaparecidas, con la intención de que las familias perciban comprensión y respaldo ante la situación que viven.
Finalmente, el Diálogo Nacional por la Paz pidió a las iglesias acompañar las actividades programadas por las familias buscadoras para el próximo 30 de agosto, en reconocimiento a su labor y a sus demandas.
El organismo sostuvo que la recuperación de la paz en México requiere atender la herida provocada por las desapariciones, además de fortalecer el cuidado colectivo de las nuevas generaciones y revisar los acuerdos sociales que permiten la convivencia.
“Conectarnos con el dolor de las víctimas nos dará la fuerza para construir el país que necesitamos”, señala el oficio dirigido a las y los líderes religiosos del país.
Con este llamado, las organizaciones participantes en el Diálogo Nacional por la Paz buscan que las iglesias no permanezcan al margen de la problemática de las desapariciones y que sus espacios puedan convertirse en lugares de acompañamiento para quienes mantienen la búsqueda de sus seres queridos.












