Karla García/Bitácora Sur
Chiapas se mantiene entre las entidades del país donde las familias beneficiarias de Leche para el Bienestar pueden adquirir el producto a un precio preferencial de 6.50 pesos por litro, un peso por debajo de la tarifa general.
La entidad comparte este esquema con Guerrero y Oaxaca, mientras que en municipios identificados con bajo índice de desarrollo humano el precio puede disminuir hasta 4.50 pesos por litro.
La estrategia forma parte de la expansión del Programa de Abasto Social de Leche, que al cierre de junio de 2026 alcanzó 13 mil 537 puntos de atención distribuidos en 2 mil 231 municipios del país.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el programa contabilizó 7 millones 768 mil 305 personas beneficiarias y distribuyó 525 millones 68 mil 598 litros de leche, tanto fluida como en polvo.
La población infantil representa el principal grupo atendido, con 37.1 por ciento de los beneficiarios correspondiente a niñas y niños de seis meses a 12 años. Le siguen las personas adultas mayores de 60 años, con 30 por ciento; adolescentes de 13 a 17 años, con 15 por ciento, y mujeres de 45 a 59 años, con 13 por ciento.
El resto de la población beneficiaria corresponde a personas con enfermedades crónicas o discapacidad, además de mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
La cobertura alcanzada representa un avance de 77.68 por ciento frente al objetivo federal de llegar a 10 millones de derechohabientes para 2030.
Entre septiembre de 2025 y junio de 2026 se incorporaron 638 nuevos puntos de atención, de los cuales 501 fueron instalados en Tiendas del Bienestar.
Aunque Chiapas no cuenta con una de las 11 plantas industriales encargadas del procesamiento de la leche del programa, sí forma parte del grupo de entidades donde se aplica una tarifa diferenciada.
El programa también reportó el acopio de más de 525 millones de litros de leche provenientes de 3 mil 183 productoras y productores, de los cuales 17 por ciento fueron mujeres.
Para Chiapas, el esquema representa una alternativa de menor costo para las familias incorporadas al programa, particularmente en un contexto donde el acceso a alimentos nutritivos constituye uno de los principales retos para los hogares con menores ingresos.












