
AGENCIAS
La tragedia provocada por una gigantesca riada entre Nepal y la región autónoma del Tíbet, en China, mantiene una de las mayores emergencias en la zona del Himalaya, con un balance provisional de 392 personas fallecidas y alrededor de mil 400 desaparecidas.
Las labores de búsqueda continuaron este jueves 27 de agosto de 2026 en medio de condiciones complicadas y del temor de que una nueva crecida del río Bhote Koshi provoque otra catástrofe.
En Nepal, los equipos de rescate recuperaron 389 cuerpos, varios de ellos localizados después de haber sido arrastrados decenas de kilómetros por la corriente. En la vertiente tibetana se reportaron tres personas fallecidas y 558 sin contacto.
De acuerdo con la más reciente actualización de la Autoridad Nacional de Desastres de Nepal, al menos 910 personas permanecen desaparecidas o sin comunicación con sus familias.
Entre ellas se encuentran 517 ciudadanos extranjeros, 127 nepalíes residentes en otros países que visitaban Nepal, 85 integrantes de cuerpos de seguridad y aduanas, además de decenas de habitantes de las comunidades afectadas.
La lista de extranjeros sin localizar incluye personas de más de 30 nacionalidades. Entre ellas se encuentran ciudadanos de España, India, Estados Unidos, Ucrania, Australia y Reino Unido.
Mientras las autoridades de Nepal y China continúan actualizando sus propios registros, el balance conjunto alcanza los 392 muertos y cerca de mil 400 personas desaparecidas.
Más de 13 mil rescatistas trabajan en la zona
La emergencia movilizó a cerca de 13 mil 300 elementos de distintos cuerpos de rescate y seguridad.
Las autoridades nepalíes informaron que 796 personas fueron evacuadas mediante helicópteros y otras 756 lograron salir por vía terrestre. Entre las personas rescatadas se encuentran al menos 31 ciudadanos extranjeros.
Sin embargo, el acceso a algunas de las zonas afectadas continúa siendo complicado debido a las características montañosas del terreno y a los daños ocasionados por la riada.
Familiares de personas desaparecidas permanecen en distintos puntos cercanos a la zona de desastre, a la espera de noticias entre ambulancias, vehículos militares y helicópteros que llegan constantemente desde las áreas afectadas.
El colapso de un glaciar, posible origen de la tragedia
Los primeros análisis del Servicio Geológico de Estados Unidos y del Ministerio chino de Recursos Naturales apuntaron al desprendimiento de una enorme masa de hielo de un glaciar ubicado entre cinco mil 200 y cinco mil 500 metros de altitud.
El impacto del colapso generó una señal sísmica de magnitud 5.2 y habría desencadenado una avalancha que descendió más de mil metros por la cuenca del río Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi.
La masa de agua, lodo, rocas y otros materiales recorrió aproximadamente 20 kilómetros en apenas siete minutos, hasta devastar parte del paso fronterizo de Gyirong y extender sus efectos hacia territorio nepalí.
Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas registraron un incremento de hasta nueve metros en el caudal del río Trishuli durante apenas media hora.
Temen una nueva riada
La emergencia podría agravarse debido a la formación de un lago provocado por la obstrucción del río Lhende, a unos 18 kilómetros del paso fronterizo de Rasuwagadhi.
Autoridades chinas estimaron que la barrera retiene alrededor de dos millones de metros cúbicos de agua y alcanza una altura cercana a los 50 metros.
Ante el riesgo de una ruptura repentina, que podría alcanzar su punto crítico alrededor del 1 de septiembre, China inició evacuaciones en varias comunidades tibetanas ubicadas en la trayectoria del cauce.
En Nepal, la Autoridad Nacional de Desastres pidió a los habitantes de las zonas ribereñas mantenerse alerta y adoptar medidas de precaución.
El temor a una nueva crecida provocó que cientos de personas abandonaran sus viviendas con sus pertenencias para buscar zonas más seguras.
En la provincia nepalí de Sindhuli, las autoridades instalaron un campamento improvisado donde familiares de las personas desaparecidas esperan la llegada de helicópteros procedentes del valle afectado.
Emergencia golpea una ruta clave del Himalaya
La catástrofe ocurrió en una región de alta montaña situada entre el distrito nepalí de Rasuwa y el paso fronterizo de Gyirong, un corredor utilizado para el tránsito hacia el Tíbet y otras rutas del Himalaya.
La zona también es punto de partida para viajes hacia Lhasa y el Everest, además de recorridos de peregrinación al monte Kailash y al lago Manasarovar, considerados lugares sagrados por millones de personas.
La emergencia generó mensajes de solidaridad desde distintos países y organizaciones. El papa expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, mientras el dalái lama manifestó que mantiene sus oraciones por las personas que perdieron la vida.
De acuerdo con información citada por la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 10 mil hogares requieren ayuda urgente en Nepal, especialmente en las comunidades cercanas a Rasuwa, mientras agencias internacionales y organismos humanitarios se preparan para ampliar la asistencia en la región.
Con información de EFE











