Alfredo Pacheco/Bitácora Sur
La violencia contra la prensa continúa como uno de los problemas más graves para la libertad de expresión en México. Para el periodista Leonardo Kourchenko, el fenómeno se ha convertido en “el gran cáncer nacional”, particularmente para quienes investigan delitos, organizaciones criminales y asuntos relacionados con la seguridad.
Durante su participación en la Convención Internacional UNACH 2026, donde ofreció una conferencia magistral ante estudiantes y comunidad universitaria, el comunicador habló sobre los riesgos que actualmente enfrenta el ejercicio periodístico y los desafíos que imponen las nuevas tecnologías.
Kourchenko sostuvo que el nivel de peligro no es el mismo para todos los profesionales de la comunicación. Explicó que la cobertura cultural o algunos temas de política partidista pueden generar menores amenazas, mientras que los reporteros dedicados a la nota roja, las investigaciones criminales o el seguimiento de grupos delictivos enfrentan escenarios mucho más delicados.
“Si tú te metes tantito a hacer una investigación de un crimen, una investigación de un cártel, tu vida corre peligro y ya estás en riesgo”, advirtió.
El periodista cuestionó la capacidad de las autoridades para garantizar condiciones de seguridad a quienes ejercen la profesión y consideró que México mantiene una deuda importante en la protección de la prensa.
Ante este panorama, llamó a los futuros comunicadores a fortalecer sus herramientas profesionales y a no renunciar al rigor informativo. Verificar datos, contrastar versiones, confirmar fuentes e investigar antes de publicar, afirmó, son tareas indispensables en un contexto donde la información circula a gran velocidad.
Durante su conferencia también analizó los cambios en la forma de consumir noticias. Señaló que las nuevas generaciones concentran cada vez más su atención en plataformas digitales y redes sociales, mientras la televisión, los periódicos y otros medios convencionales han perdido audiencia, penetración y recursos publicitarios.
Este cambio, dijo, abrió nuevas posibilidades para informar, pero también facilitó la propagación de contenidos falsos, versiones incompletas y publicaciones sin contexto.
Kourchenko marcó una diferencia entre la información que circula en las redes sociales y el trabajo que debe realizar un medio profesional. Mientras una publicación digital puede partir de una fotografía, un testimonio aislado o una versión parcial, el periodismo tiene la responsabilidad de corroborar los hechos y ofrecer al público una visión más amplia de lo ocurrido.
“Los medios tratan de ofrecer contexto y una versión más amplia”, explicó.
Uno de los mayores desafíos para la prensa, añadió, consiste en conservar ese rigor y, al mismo tiempo, encontrar nuevas formas de conectar con audiencias que consumen contenidos de manera distinta.
El periodista alertó además sobre el avance de la posverdad, un escenario en el que una misma situación puede generar múltiples versiones contradictorias y dificultar que las personas distingan entre hechos comprobados, opiniones e información falsa.
Por ello, insistió ante los estudiantes de comunicación y periodismo en que la facilidad para acceder a grandes volúmenes de información no reduce la responsabilidad del reportero, sino que aumenta la exigencia.
“Hay que verificarla, hay que investigar, hay que confirmar, hay que validar las fuentes, hay que verificar los datos”, enfatizó.
Para quienes inician su trayectoria profesional, su recomendación fue clara: el actual entorno informativo exige redoblar el esfuerzo para garantizar contenidos confiables y de calidad.
Kourchenko también destacó la importancia de la entrevista dentro del oficio periodístico. Consideró que cada conversación representa una oportunidad de aprendizaje y que este género permite superar las barreras que los personajes suelen levantar frente a las cámaras, para conocer dimensiones humanas que difícilmente aparecen en los discursos oficiales.












