Alfredo Pacheco/Bitácora Sur
La Secretaría de Educación Pública (SEP) cerró la puerta a las novatadas, ritos de iniciación y cualquier actividad de ingreso que implique violencia o humillaciones en las escuelas normales del país, una determinación que cobra especial relevancia en Chiapas por las investigaciones abiertas tras las denuncias contra estudiantes de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Mactumactzá.
La medida quedó establecida en el oficio UR-100/OCSEP/0281/2026, firmado por el titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, y contempla un periodo de aplicación del 31 de agosto de 2026 al 13 de julio de 2027.
Durante ese tiempo no podrán realizarse ritos de iniciación, pruebas de ingreso, novatadas ni actividades similares que impliquen violencia física, psicológica o simbólica, humillaciones, coerción, tratos degradantes o restricciones a la libertad de las y los estudiantes.
La dependencia federal estableció que las actividades previas y posteriores al arranque del ciclo escolar 2026-2027 deberán responder exclusivamente a objetivos académicos, pedagógicos y de organización escolar.
La SEP advirtió que estas conductas no podrán justificarse bajo argumentos de tradición, integración estudiantil o participación voluntaria. Las autoridades educativas tendrán la obligación de intervenir de manera inmediata cuando detecten este tipo de hechos, adoptar medidas para restituir la dignidad de las personas afectadas y dar vista a las Comisiones Estatales de Derechos Humanos.

Mactumactzá, bajo investigación
La instrucción federal ocurre mientras la Fiscalía General del Estado de Chiapas mantiene abiertas 15 denuncias relacionadas con presuntos actos de violencia contra estudiantes de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, ubicada en Tuxtla Gutiérrez.
Padres de familia y alumnos denunciaron que, durante las llamadas actividades de integración, presuntamente ocurrieron prácticas que pusieron en riesgo la salud y la integridad de los jóvenes.
Entre los señalamientos aparecen periodos prolongados sin alimentos, consumo de café a altas temperaturas, restricciones para acceder al agua potable y limitaciones para utilizar los sanitarios.
En el caso de las alumnas, los testimonios también denunciaron obstáculos para ingresar a los baños durante el periodo menstrual, una situación que habría provocado complicaciones de salud.
Una estudiante de 17 años permanece hospitalizada luego de presentar insuficiencia renal aguda. Sus familiares relacionaron el padecimiento con un proceso de deshidratación ocurrido durante estas actividades.
Los hechos colocaron bajo escrutinio al comité estudiantil integrado por alumnos de grados superiores, al que se atribuye la organización de las actividades cuestionadas.
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que las investigaciones continúan y que inicialmente se analizan posibles delitos de lesiones y discriminación. La clasificación jurídica, precisó, podría cambiar conforme avancen las pruebas periciales y los testimonios.












