Redacción/Bitácora Sur
Paco Chacón, secretario del Humanismo, participó en la presentación del documental Llamarse Olimpia, dirigido por Indira Cato y basado en la historia de la activista Olimpia Coral Melo, cuya lucha contribuyó a visibilizar y combatir la violencia digital.
La presentación, realizada en el Polyforum de Tuxtla Gutiérrez, reunió a Olimpia Coral e Indira Cato en un encuentro que abrió un espacio de diálogo y reflexión sobre una realidad que durante mucho tiempo permaneció en silencio y que hoy forma parte de una lucha fundamental por los derechos, la libertad y la dignidad de las mujeres.
Paco Chacón reconoció en la historia de Olimpia la fuerza de una mujer que, frente a una experiencia de violencia, decidió alzar la voz y convertir una vivencia personal en una causa colectiva que ha contribuido a transformar la conciencia social y el marco legal para enfrentar la violencia digital.
“Detrás de cada caso hay una mujer, una historia y una vida que merece ser escuchada y respetada”, expresó.
Señaló que la lucha para erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres continúa, porque aún existen niñas, adolescentes y mujeres que enfrentan miedo, señalamientos, discriminación y entornos que buscan silenciar sus voces.
“No soy especialista ni un amplio conocedor. Soy aprendiz por convicción y, sobre todo, soy un gran aliado de esta lucha incansable para que las niñas, adolescentes y mujeres vivan una vida libre de violencia”, afirmó.
Por ello, destacó que quienes tienen una responsabilidad pública deben estar a la altura de las causas sociales: escuchar, actuar con sensibilidad y respeto, y respaldar con acciones la lucha de las mujeres por vivir libres de violencia.
Paco Chacón refrendó su compromiso de seguir generando espacios de diálogo, reflexión y participación, porque la transformación también implica construir una sociedad donde las mujeres puedan ejercer plenamente sus derechos, vivir con libertad y sin miedo.
La presentación de Llamarse Olimpia en Tuxtla Gutiérrez contribuye a mantener una conversación necesaria sobre la violencia digital y a recordar que ninguna forma de violencia contra las mujeres debe normalizarse, justificarse ni permanecer en silencio.












