Karla García/Bitácora Sur
El crecimiento del turismo en las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de Chiapas plantea un reto: aprovechar el atractivo de estos sitios sin poner en riesgo los ecosistemas que los convierten en destinos turísticos.
Ese fue uno de los temas abordados durante la Segunda Jornada Académica Estatal del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Chiapas (CECyTE-TBN), donde especialistas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) impartieron una capacitación sobre turismo sustentable.
El curso se realizó en el Parque Nacional Cañón del Sumidero y permitió a docentes conocer las disposiciones que regulan las actividades turísticas dentro de las áreas protegidas, desde los programas de manejo y esquemas de ordenamiento hasta los permisos y autorizaciones necesarios para operar.
También se revisaron experiencias de comunidades que han encontrado en el turismo una alternativa económica vinculada con la conservación de sus territorios. Entre los casos analizados estuvieron la Ruta Turística de la Reserva de la Biosfera La Encrucijada y proyectos desarrollados en el Parque Nacional Huatulco.
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de reducir el impacto de los visitantes sobre los ecosistemas. Para ello se presentaron recomendaciones sobre manejo de visitantes, buenas prácticas, interpretación del patrimonio, certificaciones y distintivos de calidad para centros comunitarios.
La capacitación también puso atención en el papel que pueden desempeñar los docentes para acercar estos temas a los estudiantes, particularmente en una entidad como Chiapas, donde buena parte de sus atractivos turísticos se encuentran relacionados con selvas, bosques, manglares, ríos y otros ecosistemas bajo algún esquema de protección.
Más allá de promover la llegada de visitantes, el desafío consiste en que las actividades turísticas no terminen deteriorando los sitios que las hacen posibles. La regulación, el manejo adecuado y la participación de las comunidades aparecen así como elementos centrales para que el turismo en las áreas protegidas pueda generar ingresos sin comprometer su riqueza natural.












