Karla García/Bitácora Sur
La sequía que afecta a distintas regiones de Chiapas ya provocó pérdidas severas en el campo y llevó a organizaciones campesinas a pedir a las autoridades federales que declaren al estado zona de desastre, ante el riesgo de una mayor escasez de alimentos y un incremento en los precios de la canasta básica.
Ricardo Girón Girón, representante legal de la Alianza Ciudadana por el Desarrollo Social y Sustentable en el Estado de Chiapas (ACIDESECH), señaló que la emergencia alcanzó a productores de maíz, frijol, café y ganado, con reportes de cosechas perdidas y animales muertos por la falta de alimento y agua.
“Es prácticamente una pérdida total”, afirmó el dirigente campesino, quien pidió que los apoyos anunciados por el gobierno estatal lleguen de manera general a las comunidades afectadas y no queden sujetos a intereses políticos o a decisiones de los ayuntamientos.
Girón advirtió que uno de los principales riesgos se encuentra en la distribución de los recursos, pues, de acuerdo con las denuncias que ha recibido la organización en municipios de la zona Norte y Altos, existen autoridades municipales que podrían limitar el acceso a los apoyos en función de grupos o afinidades políticas.
Ante este escenario, llamó a los diputados federales y senadores por Chiapas a impulsar un programa emergente para el campo y la declaratoria de desastre, al considerar que la magnitud de las pérdidas rebasa la capacidad de las medidas ordinarias de apoyo.
El dirigente campesino también alertó sobre las consecuencias que la crisis podría tener durante el próximo año. Explicó que la reducción de la producción de maíz podría provocar escasez y presiones sobre los precios de productos básicos. Incluso, señaló que en algunas regiones ya circula la preocupación de que el kilogramo de maíz pueda alcanzar los 20 pesos.
“Chiapas es grande y Chiapas es productor, pero ahorita estamos devastados por este desastre natural que nadie pide y nadie esperaba”, sostuvo.
Girón cuestionó además que legisladores federales y senadores estén concentrados en posibles candidaturas y proyectos electorales rumbo a 2027, mientras miles de productores enfrentan pérdidas en sus parcelas y unidades ganaderas.
Estimó que el sector agrícola chiapaneco agrupa a más de 350 mil productores, por lo que consideró que la falta de cosechas tendrá repercusiones que irán más allá de las comunidades rurales y podrían impactar el abasto y los precios de los alimentos en el estado.
Por ello, insistió en que los legisladores deben aprovechar la discusión del presupuesto federal para plantear recursos extraordinarios destinados a atender la emergencia y evitar que la crisis del campo se profundice.
“Les va a cobrar factura”, advirtió al referirse a los legisladores que, desde su perspectiva, no atiendan las demandas de los productores antes de las elecciones de 2027.
El representante de ACIDESECH pidió que la atención a la sequía no quede únicamente en manos del gobierno estatal y reclamó una intervención directa de la Federación para enfrentar las pérdidas que, dijo, podrían agravarse si las condiciones de sequía se repiten el próximo año.












