Alfredo Pacheco
Durante años, los medios de comunicación han enfrentado una crisis que parecía clara, la competencia con las redes sociales; desde la fotografía tomada con un teléfono, el video de unos cuantos segundos, el comentario sin verificar y la información sacada de contexto comenzaron a competir con el trabajo de periodistas, reporteros, fotógrafos, camarógrafos y editores.
Con esto llegó la posverdad, y modificó por completo las reglas del juego, pues ya no bastaba con informar; había que hacerlo más rápido, más atractivo y, sobre todo, conseguir que las personas hicieran clic en las publicaciones de medios serios y no cayeran en el “clicbait”, un técnica que se vale de titulares o imágenes exageradas y engañosas para atraer la atención y conseguir que los usuarios hagan clic en un enlace.
Sin embargo, con la llegada de la Inteligencia Artificial el problema acaba de adquirir una dimensión mucho más compleja. Ahora los medios y los periodistas no solamente compiten contra usuarios que generan contenidos desde sus teléfonos. También compiten contra máquinas capaces de producir textos, imágenes, audios, videos y hasta presentadores virtuales a una velocidad que ningún equipo humano puede igualar.
Pude platicar con el periodista Leonardo Kourchenko tras su participación en la Convención Internacional UNACH 2026 y me comentó que la diferencia fundamental entre un medio profesional y las redes sociales está en el proceso periodístico.
Kourchenko detalla que un medio serio verifica fuentes, confirma hechos, cruza versiones, investiga y aporta contexto, mientras que una publicación en redes sociales puede limitarse a una fotografía, un testimonio o una versión parcial de lo ocurrido, y aquí, advierte que el problema es que mantener ese proceso profesional resulta costoso.
Esto podría parecer una de las grandes contradicciones de nuestro tiempo, al tener en nuestra mano una herramienta poderosísima, como lo son los Smartphones, en lo que como periodista tenemos una cámara de video y fotográfica, una grabadora de audio, una computadora que te permite editar esas fotos y videos además de textos y conectarte a internet para enviarlos
En ese sentido, Kourchenko señaló algo contundente “El periodismo que más necesita la sociedad es precisamente el que más cuesta producir”.
Investigar requiere tiempo, tener reporteros en la calle requiere salarios, contar con fotógrafos, camarógrafos, editores y diseñadores representa una inversión. Verificar información exige recursos. Mientras que una inteligencia artificial puede generar en segundos un texto aparentemente correcto, resumir un comunicado, fabricar una imagen o producir un video que simule una realidad que nunca ocurrió.
Ophelia Pastrana, economista, youtuber y tecnóloga advierte precisamente sobre ese escenario, ya que el problema no está únicamente en que la inteligencia artificial pueda ayudar a los creadores. El verdadero tema llegará cuando las propias plataformas sean capaces de producir el contenido que consideran más conveniente para mantener a los usuarios conectados.
Aquí la ecuación cambia y se vuelve por demás inquietante; los mismos algoritmos que conocen nuestros gustos podrán terminar fabricando los contenidos destinados a satisfacerlos, y para los medios de comunicación el escenario puede ser todavía más duro.
El riesgo es que algunos medios terminen compitiendo contra la inteligencia artificial precisamente con aquello que nunca debieron convertir en su principal producto: contenido genérico.
Un portal informativo que únicamente reproduce comunicados puede ser automatizado, el resumen de una conferencia puede ser automatizado, una transcripción puede ser automatizada, e incluso una redacción básica puede ser automatizada.
En lo que una máquina jamás podrá sustituir al periodista, es que este conoce su comunidad, que sabe quién miente, quién acostumbra decir la verdad, dónde investigar, qué pregunta hacer y qué historia existe detrás de una declaración.
Personalmente me molesta cuando algunos “periodistas” o “medios” retoman mis entrevistas o notas y las visten con imágenes de inteligencia artificial las cuales incluso sacan de contexto algunas veces al no tener el verdadero pulso de la información.
Creo firmemente que la última frontera del periodismo, está en la profesionalización y generar contenidos propios, no en producir más rápido que la inteligencia artificial, porque esa batalla está perdida de antemano.
Y tampoco se trata simplemente de publicar más contenido, porque ninguna redacción humana podrá competir con la capacidad de una máquina para generar miles de piezas informativas.
La verdadera batalla será por la credibilidad, contexto, investigación y humanidad en los materiales, el periodista tendrá que dejar de pensar que su principal valor está en escribir una nota; su verdadero valor estará en saber qué investigar, dónde buscar, a quién cuestionar y por qué una historia importa.
Este cambio de paradigma también obliga a los medios a replantearse su modelo de negocio, pues durante décadas se ha exigido a los periodistas producir más con menos recursos. Menos reporteros, menos fotógrafos, menos tiempo para investigar y más publicaciones para alimentar las plataformas.
La llegada de la inteligencia artificial demuestra que esa carrera por el volumen puede tener un ganador que no es humano y si los medios aceptan esa lógica, terminarán jugando en el terreno de las máquinas en donde no hay forma de ganarles.
Por eso el futuro del periodismo no debería consistir en intentar derrotar a la inteligencia artificial, sino en utilizarla para recuperar aquello que la industria ha ido perdiendo: tiempo para investigar.
El criterio editorial no debería delegarse y mucho menos la responsabilidad de decidir qué es noticia, y sobre todo respetar la línea editorial de cada medio, ya que por mucho que se le entrene, inteligencia artificial no lo hará.
Kourchenko también señaló que otro desafío que los medios ya no pueden ignorar es que los jóvenes dejaron de consumir información de la manera en que lo hicieron generaciones anteriores, el periódico impreso y la televisión dejaron de ser las principales puertas de entrada a las noticias, por eso no basta con decir que las nuevas generaciones «no leen».
Tal vez las nuevas generaciones sí leen, y sí requieren información, y lo que cambió es dónde, cómo y en qué formato están dispuestas a consumirla, las mismas redes sociales ahora ponderan videos mas cortos y en formato vertical, por lo que periodismo tiene que encontrar la manera de llegar hasta ellas sin renunciar a su esencia.
Puede parecer paradójico, pero mientras más tecnología existe, mayor puede ser el valor de aquello que la tecnología no puede ofrecer por sí misma, pues la inteligencia artificial puede escribir sobre una comunidad pero no necesariamente puede comprenderla, puede describir una protesta, pero no necesariamente puede entender el miedo de quienes participan en ella.
Quienes hemos cubierto desalojos sabemos muy bien la sensación del gas lacrimógeno y cómo persiste en el ambiente varias horas después, hagan una prueba y preguntenle a Chat GPT ¿la importancia de llevar una coca a esas coberturas?, jamás podrá sustituir la experiencia del reportero que estuvo ahí.
Hoy más que nunca, el periodismo tiene que volver a vender algo que parecía haber olvidado, sobre todo en tiempos tan convulsos como los actuales, la confianza.
El gran desafío de los medios no es sobrevivir a la inteligencia artificial, sino demostrar que todavía existe algo que vale la pena defender frente a ella, ya que cada día podemos tener más contenido que nunca, no obstante, al mismo tiempo, cada día tenemos menos información confiable.
PERSPECTIVA
La sequía que impacta a Chiapas ya ha provocado pérdidas millonarias, en diferentes regiones del estado los campesinos han reportado pérdidas en sus cosechas, mientras que los ganaderos enfrentan dificultades por la falta de pastizales y alimento para el ganado.
Ricardo Girón de la Alianza Ciudadana por el Desarrollo Social y Sustentable en el Estado de Chiapas hizo un llamado a los los diputados federales y senadores del estado para que busquen generar programas de apoyo para el campo, pues se observa una completa inacción por su parte, y advirtió que si esto continúa, les va a “cobrar factura” en las próximas elecciones.












