Luis Vallejo
La llegada de los frentes fríos durante los próximos meses podría contribuir a revertir parcialmente los efectos de la sequía que afecta a Chiapas, debido a que estos sistemas pueden transportar humedad desde el Golfo de México y el océano Pacífico hacia territorio estatal, así lo señaló Marcelino García Benítez, investigador por México asignado al Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IIGERCC) de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).
El especialista explicó que la presencia de sequía no significa que la atmósfera se encuentre completamente seca, pues actualmente existen corrientes de humedad en niveles intermedios de la atmósfera. Sin embargo, las condiciones de calor que prevalecen sobre la superficie dificultan que esa humedad se convierta en precipitaciones constantes.
Indicó que los frentes fríos podrían modificar este escenario, particularmente si al atravesar el Golfo de México adquieren suficiente humedad y la trasladan hacia el territorio chiapaneco.
“Esto va a implicar que no tengamos un invierno seco, sino un invierno con un índice de humedad importante que puede originar eventos extremos”, explicó.
García Benítez detalló que la interacción entre corrientes frías y calientes resulta fundamental para favorecer la precipitación. En la actualidad, dijo, el calor acumulado sobre la superficie impide que se genere de manera adecuada esta dinámica, por lo que la humedad puede permanecer en las partes altas de la atmósfera o generar lluvias principalmente en las zonas altas de la entidad, sin beneficiar de la misma manera a las regiones bajas.
Esta situación, señaló, explica por qué en lugares como Tuxtla Gutiérrez pueden observarse nubes cargadas de humedad y una especie de bruma, pero sin que necesariamente se registre una lluvia significativa.
“Lo que vemos ahorita es una superficie caliente y una corriente tibia o medio fría que sí trae humedad, pero no precipita aquí, sino que precipita en las partes altas”, apuntó.
El investigador advirtió que durante septiembre todavía pueden presentarse lluvias intensas en periodos cortos, debido a que el estado atraviesa una etapa de transición después de la canícula. A esto se suma la reactivación de la actividad ciclónica en el Pacífico, cuyos sistemas podrían aportar importantes cantidades de humedad.
Por ello, no descartó que Chiapas registre precipitaciones abundantes de manera repentina, aunque precisó que resulta difícil establecer con anticipación dónde y cuándo ocurrirán estos eventos.
“Puede llegar a ser mucha lluvia en muy poco tiempo”, sostuvo, por lo que recomendó a la población mantenerse atenta a los avisos de las autoridades estatales y municipales.
Respecto al comportamiento de la sequía, García Benítez señaló que los modelos climáticos apuntan a la continuidad de este fenómeno durante los próximos meses, aunque su intensidad y alcance dependerán de las condiciones atmosféricas que se presenten.
En sentido, indicó que la temporada de frentes fríos, que se extiende aproximadamente desde la segunda mitad de septiembre hasta marzo o abril y que contempla alrededor de 50 sistemas al año, podría aportar humedad suficiente para disminuir parcialmente el impacto de la sequía sobre la superficie.
“El problema es que no la vemos reflejada en nuestro lugar”, explicó al referirse a la humedad que actualmente permanece en la atmósfera.
El especialista dijo para finalizar que las condiciones actuales con la evolución del fenómeno de El Niño, que podría intensificarse durante los próximos meses y favorecer un incremento gradual de las temperaturas antes de alcanzar un punto máximo y posteriormente disminuir su intensidad.












