Por Manuel Martínez
Garantizar que niñas y niños aprendan a leer y escribir durante los primeros años de su formación escolar requiere dejar atrás una visión centrada únicamente en atender el analfabetismo cuando ya se ha convertido en un problema, planteó Cien Letras A.C. durante un conversatorio realizado en San Cristóbal de Las Casas.
En el marco del Día Internacional de la Alfabetización, la organización llevó a cabo el encuentro “Infancias y caminos de alfabetización. Del derecho declarado al derecho garantizado”, en el que especialistas y profesionales de la educación analizaron los obstáculos que enfrentan estudiantes, particularmente en comunidades rurales, indígenas, multilingües y con escuelas multigrado.
La discusión partió de una premisa: reconocer la alfabetización como un derecho en leyes y programas no garantiza por sí mismo que niñas, niños y adolescentes desarrollen las habilidades de lectura y escritura. Para lograrlo, señalaron, se requieren condiciones educativas adecuadas, acompañamiento permanente y atención oportuna a las dificultades de aprendizaje.
Guadalupe Albores Castro y Herminia Hernández Morales, de Cien Letras A.C.; Magnolia Bolom Pérez, de Nenemi Paxia, y Lorenzo Sánchez Pérez, vinculado al Proyecto MIA, compartieron experiencias y plantearon que el rezago no debe atribuirse exclusivamente a las capacidades individuales de los estudiantes.
Entre los factores que inciden se encuentran las diferencias entre la lengua materna y la utilizada para impartir clases; la preparación y acompañamiento del personal docente; la continuidad de las experiencias escolares; la disponibilidad de libros y materiales; así como la participación de las familias y las comunidades en los procesos educativos.
En este sentido, Cien Letras destacó que los programas destinados a jóvenes y personas adultas que no aprendieron a leer y escribir siguen siendo necesarios, pero consideró indispensable revisar qué ocurre desde los primeros grados de educación básica para evitar que más estudiantes lleguen a etapas posteriores de su vida sin haber adquirido estas habilidades.
Durante el encuentro también se abordó la importancia de identificar tempranamente las dificultades de aprendizaje y brindar respuestas adecuadas antes de que el rezago se acumule. Para ello, se planteó fortalecer la formación docente, reconocer los conocimientos previos de cada estudiante y generar espacios cotidianos donde la lectura y la escritura tengan un uso significativo.
Al finalizar la jornada, Cien Letras A.C. presentó el “Pronunciamiento por el derecho efectivo a la alfabetización”, abierto a la adhesión de las personas asistentes.
El documento plantea la necesidad de garantizar procesos de alfabetización desde los primeros años escolares, fortalecer el acompañamiento docente, reconocer la diversidad lingüística, ampliar el acceso a prácticas de cultura escrita y estrechar la relación entre escuelas, familias y comunidades.
La organización sostuvo que garantizar este derecho implica también una responsabilidad de las instituciones públicas, debido a que factores como la formación y adscripción docente, la educación bilingüe, la continuidad de los servicios educativos y la supervisión escolar trascienden las capacidades de una sola escuela.
El llamado central del encuentro fue evitar que niñas y niños avancen en su trayectoria educativa sin contar con oportunidades suficientes y sostenidas para desarrollar la lectura y la escritura, con especial atención en aquellos contextos donde las condiciones de vulnerabilidad profundizan el riesgo de rezago.












