Alfredo Pacheco/Bitácora Sur
El proyecto para mapear y reordenar las rutas del transporte público en la capital chiapaneca será difícil de concretar si antes no se resuelven problemas como la falta de vialidades, el pirataje y el rezago en la actualización de la tarifa, advirtieron transportistas.
Jorge Omar Vázquez Martínez, líder de la Coordinación Estatal de Transportistas de Chiapas (COESTRACH), consideró que el reordenamiento de rutas se ha planteado durante al menos tres administraciones estatales sin que hasta ahora se haya concretado, debido, entre otros factores, a las limitaciones de infraestructura vial que enfrenta la capital chiapaneca.
Señaló que la mayoría de las rutas provenientes del poniente y que se dirigen hacia el centro u oriente de la ciudad terminan concentrándose en unas cuantas vialidades, principalmente la 1ª Norte, 1ª Sur, Avenida Central y algunas calles del sur.
“¿Cómo quieren reordenar la ruta de transporte colectivo si ya no hay más vialidades?”, cuestionó el dirigente transportista, quien consideró que antes de modificar los recorridos se tendría que determinar por dónde circularían las unidades.
Vázquez Martínez sostuvo que Tuxtla Gutiérrez ha crecido considerablemente, pero su infraestructura vial no lo ha hecho al mismo ritmo, por lo que cualquier proyecto de reorganización podría quedarse nuevamente en el papel si no se contemplan nuevas alternativas de circulación.
A este problema, agregó, se suman las obras que permanecen durante meses en diferentes puntos de la ciudad y que complican todavía más la movilidad de las unidades y de los usuarios.
El dirigente de la COESTRACH planteó que el primer paso debería ser poner orden en el transporte que actualmente opera y combatir el pirataje, antes de intentar modificar integralmente las rutas.
“Primeramente que se ponga un orden en lo que ya está. Hablando del tema del pirataje, primeramente”, sostuvo.
Advirtió que la falta de rentabilidad también ha provocado que algunas unidades permanezcan detenidas, pese a que cuentan con placas, debido al incremento en los costos de operación, particularmente el combustible.
En este sentido, consideró que la modernización del parque vehicular, incluso mediante unidades eléctricas, sería posible si se generan condiciones económicas que permitan a los concesionarios invertir y mantener recorridos rentables.
Por otra parte, Uber Velázquez Galindo, integrante de la COESTRACH, señaló que la actualización de la tarifa constituye otro de los asuntos que deben resolverse antes de pretender una modernización integral del transporte público.
Recordó que existe un compromiso para actualizar el análisis correspondiente y pidió a la Secretaría de Movilidad y Transporte informar por escrito en qué estado se encuentra dicho procedimiento.
El transportista afirmó que el sector acumula alrededor de cuatro años de rezago en la actualización de la tarifa y sostuvo que, de acuerdo con los estudios realizados por el sector, el pasaje debería ubicarse alrededor de 18 pesos para reflejar los costos actuales de operación.
Sin embargo, reconoció que un incremento de esa magnitud impactaría directamente en la economía de los usuarios, por lo que planteó recurrir a mecanismos alternativos como subsidios o fideicomisos.
“Si no se puede, mediante el incremento de la tarifa, ¿por qué es lesionar la economía del usuario? Bueno, pero hay otras figuras como el subsidio, como el fideicomiso”, dijo para finalizar Velázquez Galindo.












