Alfredo Pacheco/Bitácora Sur
Vecinos y protectores de animales de la colonia Shanká, en Tuxtla Gutiérrez, denunciaron una nueva serie de presuntos envenenamientos que dejó cinco gatos y un perro muertos durante los últimos tres días.
Entre los animales fallecidos se encuentra “Bronco”, un perro conocido y alimentado por habitantes de la zona. Elizabeth Valencia, integrante de un grupo vecinal dedicado al rescate de animales, relató que el perro se encontraba recostado cuando comenzó a convulsionar en la vía pública.
De acuerdo con las cámaras de vigilancia, explicó, el animal se levantó y poco después presentó los síntomas. Los vecinos intentaron auxiliarlo con carbón activado, pero murió minutos más tarde.
El caso generó indignación entre los habitantes, quienes señalaron que “Bronco” había recibido atención veterinaria y era conocido por quienes viven en la colonia.
“Es una vida, son seres sintientes. Para nosotros, como protectores de animalitos, esto es muy desgastante emocionalmente”, expresó Valencia.
La activista recordó que hace aproximadamente tres años ocurrió una situación similar. Según los vecinos, en aquella ocasión más de 70 perros y gatos murieron por presunto envenenamiento, con registros diarios de entre dos y tres animales muertos. Al sumar los casos posteriores, estiman que más de 85 animales han perdido la vida por esta causa en la colonia.
Ante los nuevos casos, habitantes que cuentan con cámaras de videovigilancia ofrecieron las grabaciones para tratar de identificar a la persona que habría colocado la sustancia tóxica.
Valencia advirtió que dejar veneno en espacios públicos también representa un riesgo para niñas, niños y adultos que pudieran entrar en contacto con las sustancias.
“Ya no vamos a estar hablando de un envenenamiento de perritos, vamos a estar hablando de un homicidio”, señaló, al advertir sobre la posibilidad de que una persona pudiera manipular o ingerir accidentalmente el producto.
Los vecinos buscaron orientación ante la Fiscalía General del Estado para preservar el cuerpo de “Bronco” y realizar los procedimientos correspondientes. Sin embargo, señalaron que no contaban con un sitio adecuado para mantenerlo refrigerado y finalmente el cadáver fue retirado.
El grupo pretende presentar una denuncia de hechos y solicitar una investigación formal. También pidió que se apliquen las disposiciones legales contra el maltrato animal y que se refuercen las campañas de esterilización para reducir la población de perros y gatos en situación de calle.
Los habitantes aseguran que los gastos para alimentar, rescatar y llevar al veterinario a estos animales salen principalmente de sus propios bolsillos. Algunos tratamientos por atropellamiento o enfermedades, indicaron, alcanzan entre 10 mil y 20 mil pesos por animal.
Valencia pidió a quienes tengan fotografías, videos o cualquier información relacionada con los casos que la proporcionen a las autoridades.
La activista aclaró que existen personas señaladas por vecinos como posibles responsables, pero hasta ahora no cuentan con pruebas suficientes para atribuirles los hechos, por lo que corresponderá a las autoridades investigar y determinar responsabilidades.












