Karla García/Bitácora Sur
Una caravana integrada por alrededor de 300 migrantes, principalmente de origen hondureño, ingresó a territorio mexicano por el Puente Internacional Rodolfo Robles, en la frontera entre Guatemala y Chiapas.
El contingente cruzó durante la mañana del jueves y avanzó por territorio chiapaneco sin que, de acuerdo con los reportes iniciales, se registraran operativos de contención por parte de autoridades mexicanas.
El ingreso de este grupo ocurre después de más de dos años de una menor presencia de caravanas organizadas en la frontera sur. El antecedente más reciente de un contingente de estas características se remonta a julio de 2024.
Las caravanas cobraron especial relevancia a partir de 2018, cuando miles de personas provenientes de países de Centroamérica comenzaron a desplazarse de manera colectiva por México en busca de llegar a Estados Unidos.
En la actualidad, Tapachula mantiene un papel central dentro de las rutas migratorias, al concentrar a personas extranjeras que permanecen en la región mientras esperan respuestas a solicitudes de regularización o buscan continuar su recorrido hacia el norte del país.
De acuerdo con estimaciones difundidas sobre la situación migratoria en la zona, decenas de miles de personas permanecerían actualmente en Tapachula, algunas de ellas en espera de resolver sus trámites ante las autoridades.
La presencia de este nuevo contingente podría generar que otros migrantes que permanecen en la frontera sur se sumen a la movilización durante su recorrido por Chiapas.
Por ahora, la caravana mantiene su avance por territorio mexicano, mientras se mantiene la expectativa sobre la ruta que seguirá y el número de personas que podrían incorporarse al grupo.












