Alfredo Pacheco/Bitácora Sur

La exposición de menores a contenidos sexualizados y el contacto que mantienen a través de redes sociales plantean nuevos retos para la prevención de abusos, señaló José Francisco González González, arzobispo de Tuxtla.

El religioso consideró que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere recuperar límites dentro de la educación y fortalecer el acompañamiento de las familias.

Explicó que los casos de abuso pueden ocurrir en distintos espacios, por lo que la prevención debe contemplar los hogares, centros educativos, instituciones deportivas y otros lugares donde conviven menores.

González González llamó a promover una cultura de respeto que permita reconocer los límites de otras personas y evitar conductas o expresiones que vulneren su dignidad.

También señaló que las redes sociales modificaron las formas de relación entre menores y adultos, debido a que facilitan el contacto entre personas que pueden no conocerse de manera presencial.

A su consideración, además de atender las consecuencias físicas de los problemas que enfrentan los menores, es necesario fortalecer la atención emocional y afectiva, con mayores alternativas de orientación.

El arzobispo sostuvo que las familias tienen una responsabilidad central en la prevención mediante comunicación, acompañamiento y supervisión.

“La mejor educación se da cuando hay familias unidas y familias integradas”, afirmó.

González González añadió que la problemática de la desintegración familiar tiene múltiples causas y consecuencias, por lo que su atención requiere la participación de diferentes sectores.

Finalmente, planteó que familias, escuelas, autoridades y comunidades deben participar en la prevención y protección de niñas, niños y adolescentes.

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