Alfredo Pacheco / Bitácora Sur
Las personas adultas mayores que viven con alguna discapacidad enfrentan mayores barreras cuando también padecen discriminación por género, pertenencia a pueblos originarios o falta de apoyo familiar, advirtió Luz María Castillo Moreno, diputada local de Morena.
La presidenta de la Comisión de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad e Inclusión del Congreso de Chiapas explicó que la combinación de estas condiciones profundiza las desigualdades y obliga a diseñar políticas públicas que respondan a las necesidades particulares de cada persona.
Para describir este fenómeno, la legisladora recurrió al concepto de interseccionalidad, que permite analizar cómo distintas formas de discriminación y desventaja coinciden en una misma persona.
“Ser adulto mayor es vulnerabilidad. Si es una mujer, es doblemente vulnerable. Si tiene alguna discapacidad que no sea adquirida por la edad, es triplemente vulnerable. O que sea de pueblos originarios, cuartamente vulnerable”, expresó.
Castillo Moreno señaló que las dificultades de movilidad, la falta de espacios adecuados y el abandono familiar son algunos de los problemas que enfrentan las personas adultas mayores. Cuando estas situaciones coinciden con otras condiciones de exclusión, sus posibilidades de acceder a cuidados y servicios adecuados pueden reducirse aún más.
En este contexto, respaldó la realización del Parlamento de Personas Adultas Mayores, al considerar que representa una oportunidad para escuchar las demandas de este sector y llevar sus propuestas a la discusión pública.
La diputada sostuvo que una vejez digna requiere mecanismos de protección que prevengan el abandono, alternativas de cuidado y oportunidades laborales para quienes todavía desean y pueden incorporarse a una actividad productiva.
Aunque reconoció los servicios que ofrecen instituciones como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), consideró necesario ampliar la cobertura de atención y fortalecer las acciones dirigidas a quienes viven en condiciones de mayor vulnerabilidad.
La salud mental también requiere atención
La legisladora destacó que la atención a las personas adultas mayores debe incluir la salud mental, pues algunas enfrentan depresión, deterioro cognitivo y otras condiciones que requieren acompañamiento especializado.
En ese sentido, mencionó una propuesta legislativa para establecer un órgano autónomo en materia de salud mental, con la finalidad de impulsar políticas públicas y coordinar acciones de atención para distintos sectores, entre ellos niñas, niños, adolescentes, mujeres víctimas de violencia, personas con discapacidad y adultos mayores.
Castillo Moreno agregó que las políticas de cuidado también deben considerar a las personas que atienden a familiares dependientes, ya que esta responsabilidad puede provocar desgaste físico y emocional, además de afectar su propia salud.
Por ello, planteó la necesidad de brindar atención integral tanto a quienes necesitan cuidados como a quienes los proporcionan, con el propósito de evitar que las desigualdades se profundicen y garantizar mejores condiciones de vida para ambos grupos.












