Karla García / Bitácora Sur

Padres de familia de la Escuela Preparatoria Número 1 de Tuxtla Gutiérrez bloquearon una vialidad y suspendieron las clases para exigir que se aclare el destino de un millón 500 mil pesos del programa federal La Escuela es Nuestra, recursos que, aseguran, permanecen sin utilizarse desde hace aproximadamente un año.

De acuerdo con los inconformes, el dinero fue aprobado en una asamblea para comprar e instalar equipos de aire acondicionado en las aulas, donde estudian más de mil alumnos de ambos turnos.

Sin embargo, las familias señalaron que el proyecto no se ha concretado y acusaron a la tesorera del comité escolar de mantener retenidos los recursos y no cumplir los acuerdos establecidos.

Los padres afirmaron que en tres asambleas desconocieron a la tesorera, pero la representante continúa en el cargo. Por ello, solicitaron la intervención de funcionarios de la Secretaría de Bienestar para revisar el manejo del presupuesto y esclarecer la situación.

Los inconformes reconocieron que la suspensión de clases afecta las actividades académicas; no obstante, argumentaron que recurrieron a la protesta ante la falta de respuestas sobre el dinero y la instalación de los equipos.

“Sabemos el costo que significa un día de pérdida educativa para nuestros hijos”, expresaron.

Las familias pidieron una intervención inmediata que permita transparentar el destino de los recursos, resolver el conflicto dentro del comité escolar y reanudar las clases.

También solicitaron que se atienda la situación para liberar la vialidad bloqueada y evitar que el desacuerdo continúe afectando a estudiantes y automovilistas.

Hasta la información proporcionada para esta nota, no se incluye una respuesta de la tesorera señalada ni de las autoridades responsables del programa sobre el manejo de los recursos.

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