Karla García/Bitácora Sur
Más de 326 mil niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años se encontraban en situación de trabajo infantil en Chiapas durante 2025, una cifra que equivale al 20.3 por ciento de la población de ese grupo de edad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Los resultados colocaron a Chiapas en el tercer lugar nacional por tasa de trabajo infantil, detrás de Guerrero, con 22.6 por ciento, y Oaxaca, con 20.9 por ciento. La proporción estatal superó en 7.7 puntos porcentuales el promedio nacional, de 12.6 por ciento.
En números absolutos, la entidad ocupó el segundo lugar, con 326 mil 418 menores afectados, solo por debajo del Estado de México, que registró alrededor de 335 mil.
La problemática también se refleja dentro de los hogares. Chiapas encabezó la tasa nacional de quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas, con 12.4 por ciento, frente al 6.8 por ciento reportado en el país.
En la entidad, 199 mil 456 menores realizaban labores domésticas durante periodos prolongados o bajo condiciones que podían poner en riesgo su salud y desarrollo.
Por otra parte, 146 mil 464 niñas, niños y adolescentes desempeñaban ocupaciones no permitidas. De ese total, 77 mil 884 trabajaban por debajo de la edad mínima legal y 68 mil 580 realizaban actividades consideradas peligrosas.
Estas categorías pueden coincidir en algunos casos, por lo que sus cifras no deben sumarse automáticamente con las correspondientes al trabajo doméstico no adecuado.
El impacto también alcanza el ámbito educativo. De acuerdo con la encuesta, 119 mil 620 menores chiapanecos en situación de trabajo infantil no asistían a la escuela, lo que representa aproximadamente el 36.6 por ciento de quienes enfrentaban esta problemática.
Los datos, difundidos el 21 de octubre de 2026 y correspondientes al periodo de octubre a diciembre de 2025, muestran que el trabajo infantil no se limita a las actividades económicas: también comprende responsabilidades domésticas que, por su duración o condiciones, pueden afectar el desarrollo de la niñez y la adolescencia.
Las cifras colocan a Chiapas ante el desafío de fortalecer las medidas de prevención y protección para garantizar que las niñas, niños y adolescentes puedan ejercer sus derechos a la educación, la salud, el descanso y una vida libre de explotación.












