Alfredo Pacheco/Bitácora Sur
El diputado local de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso de Chiapas, Mario Guillén Guillén, llamó a la población a evitar los linchamientos y permitir que las autoridades investiguen los delitos, detengan a los sospechosos y los presenten ante la justicia.
Su pronunciamiento ocurrió después de que habitantes de Ostuacán lincharan a dos hombres señalados como presuntos responsables de la muerte de una niña de 12 años y su abuela.
El legislador reconoció la indignación que provocó el crimen, así como el dolor de los familiares de las víctimas, pero señaló que la gravedad de los hechos no justifica que los ciudadanos sustituyan a las instituciones encargadas de impartir justicia.
“Se hizo un llamado por parte del Estado para que dejaran que el Estado los detuviera y fueran sometidos al proceso ante la justicia; sin embargo, la indignación social fue muy lamentable por donde lo veas”, expresó.
Guillén Guillén sostuvo que los delitos deben recibir las sanciones correspondientes conforme a la ley y que corresponde a las autoridades realizar las investigaciones, determinar las responsabilidades y garantizar el debido proceso.
El presidente de la JUCOPO también defendió el trabajo de las corporaciones de seguridad, incluida la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), y afirmó que, desde su perspectiva, Chiapas ha registrado cambios favorables en sus indicadores de violencia frente a años anteriores.
“Están haciendo su parte, ve los indicadores, ve cuánto en los índices nacionales de violencia, cuánto. Chiapas ya no es el estado que aparece en la nota roja”, declaró.
No obstante, el caso de Ostuacán vuelve a poner sobre la mesa el desafío de atender la exigencia social de justicia ante delitos que generan una profunda conmoción, sin recurrir a la violencia colectiva.
El legislador insistió en que la ciudadanía debe permitir que las instituciones cumplan con sus atribuciones y que los presuntos responsables enfrenten los procedimientos legales correspondientes.
“El llamado es que dejen que el Estado cumpla con la parte que le corresponde”, concluyó.












