Agencias
Rusia y Ucrania iniciaron este martes una tregua parcial para preparar la evacuación de civiles en situación crítica en la localidad de Oreshki, en la región ucraniana de Jersón. El acuerdo representa una pausa limitada en las hostilidades, ya que los bombardeos y ataques en otras zonas continuaron.
La suspensión temporal de los combates responde a una petición de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, y tiene como propósito facilitar una operación humanitaria para retirar a las personas que permanecen en peligro.
Al mismo tiempo, los gobiernos involucrados mantienen contactos diplomáticos para intentar avanzar hacia una solución al conflicto. Una nueva ronda de negociaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos podría realizarse durante la primera mitad de noviembre en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
Ucrania ofrece aceptar un alto el fuego
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, solicitó a los mandatarios de Finlandia, Alexander Stubb, y Noruega, Jonas Gahr Støre, comunicar a Vladímir Putin que Kiev está dispuesto a aceptar un cese de hostilidades, parcial o total.
Zelenski también propuso reunirse directamente con el presidente ruso. En caso de que el encuentro no se concrete, Ucrania aceptaría avanzar mediante reuniones de equipos técnicos en Emiratos Árabes Unidos.
Stubb y Støre conversaron por teléfono con Putin durante aproximadamente 90 minutos, con el propósito de insistir en la necesidad de reducir la intensidad de la guerra y abrir nuevas vías de negociación.
Moscú mantiene sus condiciones
El gobierno ruso no ha aceptado, hasta ahora, la propuesta de una reunión inmediata entre ambos presidentes. Yuri Ushakov, asesor de Putin, señaló que el mandatario ruso estaría dispuesto a encontrarse con Zelenski cuando existan documentos con las condiciones para poner fin al conflicto.
Moscú también mantiene su exigencia de controlar por completo los territorios ucranianos que considera parte de Rusia, entre ellos Donetsk, una de las principales diferencias que dificultan alcanzar un acuerdo de paz.
La posibilidad de que ambos mandatarios se reúnan permanece abierta, aunque sin una fecha ni un lugar acordados. Rusia ha planteado que Zelenski viaje a Moscú, propuesta que Kiev rechaza.
Por ahora, la tregua se limita a facilitar la operación humanitaria en Oreshki y no representa el fin de los enfrentamientos. Las negociaciones previstas para noviembre podrían abrir una nueva oportunidad de diálogo, aunque persisten diferencias sobre el territorio y las condiciones para detener la guerra.












