Karla García/Bitácora Sur
Chiapas ocupa el primer lugar nacional en pobreza laboral femenina: el 62.9 por ciento de las mujeres vive en hogares donde los ingresos provenientes del trabajo resultan insuficientes para adquirir la canasta alimentaria, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
La cifra expone las dificultades que enfrentan las chiapanecas para alcanzar estabilidad económica y acceder a mejores oportunidades laborales, en un contexto marcado por desigualdades educativas y una mayor carga de tareas domésticas y de cuidados.
El rezago también se refleja en la escolaridad. Solo el 29.1 por ciento de las mujeres mayores de 18 años en Chiapas cuenta con estudios de nivel medio superior o superior, la proporción más baja del país. En contraste, la Ciudad de México registra un 63.4 por ciento.
A estas condiciones se suma la distribución desigual del trabajo no remunerado. Las mujeres chiapanecas dedican 67.2 por ciento más tiempo que los hombres a las labores domésticas y de cuidados, la mayor brecha registrada entre las entidades del país.
De acuerdo con el IMCO, estas responsabilidades pueden reducir el tiempo disponible para incorporarse al mercado laboral, acceder a empleos remunerados y avanzar profesionalmente.
Los indicadores muestran que la pobreza laboral femenina en Chiapas no responde únicamente al nivel de ingresos, sino que también está relacionada con las barreras educativas y la desigualdad en la distribución de las responsabilidades dentro de los hogares.
El panorama coloca en evidencia los obstáculos que enfrentan miles de mujeres para obtener ingresos propios y mejorar sus condiciones de vida.












