Karla García/Bitácora Sur

Con un altar instalado frente a la sede del Gobierno de Chiapas, integrantes de la Fundación Karla Velasco exigieron justicia por el asesinato de una mujer y su nieta de 12 años, ocurrido en el municipio de Ostuacán.

La intervención se realizó durante el pasado fin de semana, como parte de las actividades por el Día de Muertos, pero también como un acto de memoria y protesta ante el doble crimen que conmocionó a la comunidad.

Maricruz Velasco Nájera, presidenta de la fundación, manifestó su indignación por el asesinato de ambas víctimas y lamentó que, hasta el momento de su pronunciamiento, no hubieran logrado establecer comunicación con sus familiares.

La activista destacó que la niña tenía aspiraciones y un proyecto de vida que fueron interrumpidos por la violencia. También expresó su rechazo a que uno de los presuntos responsables haya perdido la vida a manos de habitantes de la comunidad, en un acto de justicia por propia mano.

Durante su intervención, Velasco Nájera recordó el asesinato de su propia hija y reconoció que, después de esa experiencia, también llegó a sentir deseos de actuar por cuenta propia. No obstante, decidió mantener su exigencia de justicia por la vía legal, una lucha que suma nueve años.

Señaló que su experiencia personal la llevó a acompañar a otras mujeres y familias que enfrentan situaciones de violencia, además de impulsar acciones para que los crímenes contra las mujeres no queden impunes.

La Fundación Karla Velasco reiteró su compromiso de exigir justicia para las víctimas de feminicidio y promover el respeto a la ley, con la finalidad de evitar que nuevos hechos de violencia extrema se repitan en Chiapas.Con el altar, las integrantes de la organización buscaron mantener viva la memoria de la mujer y la niña asesinadas en Ostuacán, además de llevar su exigencia de justicia hasta uno de los principales espacios del poder público estatal.

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